The silent China

La segunda potencia del mundo no es una democracia y se llama China: Una realidad no tan lejana que nos afecta poderosamente, pero también se nos oculta y se nos censura.

Entrevista al activista chino, Hongbing: “China no es muy diferente de otros gobiernos capitalistas” (II)

Mujer obrera de la vieja propaganda Maoísta.

Mujer obrera de la vieja propaganda Maoísta.

Segunda parte de la esclarcedora entrevista que José Ruiz Andrés, del periódico madrileño, Diagonal,  realiza a un destacado disidente de la nueva izquierda china, que responde al pseudónimo de Hongbing. Hongbing es un activista en varios colectivos y organizaciones marxistas por los derechos laborales en la República Popular China y redactor de Red China 红色中国, una de las principales páginas web de referencia de la “nueva izquierda”. Esta segunda y última parte de la entrevista trata sobre Política Internacional y Asuntos Internos chinos,

Política internacional

China se está convirtiendo cada vez más en una potencia central en cuestiones de política internacional, incluyendo regiones distantes como América Latina o África. Ello levanta suspicacias en Europa -tanto en el ‘establishment’ como desde la izquierda-. ¿Es China una potencia imperialista?

Creo que, sin duda, China es la gran promesa de poder para el capitalismo emergente, si consideramos su peso económico, su influencia geográfica y su población. China también ha empezado a exportar –de hecho es el principal país exportador del mundo– no sólo productos y manufacturas, sino también capital a países tanto desarrollados como subdesarrollados. Por lo tanto yo clasificaría China como una potencia capitalista emergente, lo que significa estar a medio camino de serlo. De cualquier manera, China es aún diferente a otros países de tradición imperialista, por ejemplo en cuanto a los niveles del “saber-hacer” y del desarrollo propio de tecnologías, y sigue bastante por detrás de las grandes economías desarrolladas. Aunque la fuerza militar china esté creciendo rápidamente, sigue muy alejada de la de Estados Unidos, y además no tiene fuerza suficiente para operar en países a larga distancia.

La izquierda europea se encuentra actualmente dividida en torno a diferentes conflictos internacionales, por ejemplo: Ucrania, Siria, las revoluciones de colores, la Primavera Árabe… También la “Revolución de los Paraguas” o la “Revolución de los Girasoles” han sido motivo de disputa. ¿Cómo te posicionas con respecto a estos movimientos? ¿Son comparables a otros movimientos como los del Xinjiang o el Tíbet?

La actual crisis socioeconómica está profundamente arraigada en el sistema capitalista. Los jóvenes, las minorías étnicas o las opciones sexuales minoritarias se han visto fuertemente impactadas y oprimidas por el sistema. De todas formas, las ideologías burguesas y sus doctrinas neoliberales siguen dominando el pensamiento de la mayoría de la gente después del colapso del movimiento comunista el siglo pasado. La Revolución de los Paraguas en Hong Kong y la Revolución de los Girasoles de Taiwán reflejan en estas dos áreas la rabia contra la injusticia del sistema, pero ellos no emplean los métodos correctos para confrontarse a estos problemas. No reconocen que la clase obrera es la principal fuerza de cambio en el sistema actual, y estos movimientos sólo viven gracias a ciertos estudiantes y a las mentiras de la pequeña burguesía… Por cierto, también hay elementos de discriminación en estos movimientos, por ejemplo, el discurso sobre los chinos continentales.

La élite gobernante está verdaderamente preocupada por cualquier desorden o situación “anárquica”

Pero pienso que la Revolución de los Paraguas y la Revolución de los Girasoles son muy diferentes de otros movimientos como los del Xinjiang y el Tíbet… Los primeros son movimientos sociales relativamente autónomos y los últimos son movimientos nacionales mucho más influenciados por Estados Unidos y el imperialismo occidental. Creo que un socialista tiene que apoyar a todos los oprimidos (los jóvenes, las minorías étnicas, las orientaciones sexuales minoritarias) y sus derechos básicos, por lo que debemos mostrar nuestra solidaridad y ofrecer nuestra guía a todas las luchas para conseguir un futuro socialista, pero lo que no podemos es apoyar un separatismo prooccidental subvencionado por el imperialismo estadounidense y cuyas demandas están naturalmente enfrentadas a la justicia social y el socialismo.

Hablemos de afinidades con movimientos vecinos. ¿Qué opinión tienes acerca de otras experiencias socialistas próximas al eje Asia-Pacífico (Nepal, República Democrática de Corea, Vietnam…)?

Vietnam es muy similar a China, y allí también se ha producido la restauración del capitalismo, que originalmente ocurrió en China. Hay pequeñas y grandes diferencias entre los dos países, pero naturalmente no hay diferencia entre ellos. Actualmente la política económica de Vietnam está muy relacionada con la de China, no es una cuestión de objetividad o de subjetividad. Sobre Corea [del Norte]… yo no creo que la República Popular Democrática de Corea sea un país socialista después de 1970. Seguramente fue un país comunista, muy parecido a China o a la antigua Unión Soviética. En cualquier caso hoy se parece más a un país gobernado por una “familia real”. Se dice que los residentes en la capital disfrutan de ciertos privilegios, pero la mayoría del pueblo sufre, parcialmente por el embargo de los Estados Unidos, pero sin duda también por el Gobierno de los Kim. Y en cuanto al movimiento maoísta de Nepal fue una buena tentativa para la liberación de las clases populares en un país subdesarrollado a través de la lucha armada. En cualquier caso, hoy el maoísmo nepalí ha entregado las armas y se ha sumergido voluntariamente en el sistema capitalista. Esto es una lección muy importante para otros socialistas y revolucionarios, especialmente para los maoístas en la India.

Entonces, ¿son los naxalitas la única esperanza para una revolución en la India?

(Risas) Yo no sé mucho sobre los maoístas (naxalitas) en la India, pero admiro profundamente a todas las hermanas y hermanos combatientes, que están luchando por los campesinos. Creo que su método de revolución rural es ampliamente aplicable a cualquier área rural de la India, que nunca han tenido una reforma agraria y ni siquiera, en muchos aspectos, un fin del régimen feudal. Pero, por lo que yo se, los maoístas en la India no tienen fuertes lazos con la clase trabajadora de áreas urbanas. Tal vez algunos intelectuales les apoyan, pero no trabajadores organizados. En la actual industrialización y globalización, en este mundo-mercado, cómo de lejos puede llegar un método revolucionario del siglo pasado es una importante cuestión para todos los revolucionarios del mundo.

¿Cómo ves la actual crisis política de la Unión Europea?

Para empezar creo que la crisis europea es tan política como económica. Se debe principalmente al fallo del sistema capitalista y de las políticas neoliberales. La Unión Europea es una de las cabezas hegemónicas internacionales liderada por Estados imperialistas (Alemania, Francia, etc.) para satisfacer la demanda de los capitalistas globales. Sin embargo, desde el principio existen contradicciones dentro de la UE: hay países ricos y países pobres, los intereses de la clase capitalista y del pueblo trabajador, además de la corrupción, de los nacionalismos internos, el racismo, las cuestiones ambientales y las diferencias culturales. La Unión Europea es también la herramienta de los capitalistas europeos para explotar a otros continentes, sus recursos y a sus gentes, y luchan con Estados Unidos y otras potencias regionales y mundiales. Cuando la crisis financiera se produjo en 2008, los problemas y las cuestiones quedan al descubierto, pero la clase dominante quiere rescatarse a sí misma poniendo la carga económica y social en los hombros de sus clases populares y de los llamados PIIGS [Portugal, Irlanda, Italia, Grecia y España]. Las clases populares europeas luchan por su vida y sus derechos.

Las clases populares europeas luchan por su vida y sus derechos

Sin embargo, debido a la izquierda “domesticada” y a la despolitización o la baja conciencia ideológica/social hasta hoy no se ha ganado la batalla, aunque ya tienen ciertos intentos exitosos de organización en un país o en todo el continente. Por ejemplo, hemos sido testigos y vitoreado las manifestaciones y las huelgas en Grecia, España, Italia y otros países. A principios de este año, en Grecia la alianza de la izquierda radical, Syriza, aunque ganó las elecciones y consiguió formar gobierno, no puede llevar el socialismo a Grecia, e incluso comenzaron a comprometerse con el establishement actual y la troika (la UE, el FMI y el BCE), pero al menos representan la rabia y las demandas de los trabajadores en Europa. Europa es el origen del socialismo y del movimiento comunista. Espero que la crisis capitalista pueda convertirse en la oportunidad para el socialismo y para la recuperación de la conciencia ideológica y de clase de los trabajadores europeos.

Asuntos internos

El caso Bo Xilai fue tremendamente popular en Europa, y probablemente en el resto del mundo. ¿Cuál es tu visión sobre este caso? ¿Representa de alguna manera de figura de la izquierda en China?

Tres consideraciones al respecto. En primer lugar, Bo Xilai no es ni socialista ni marxista, pero es un reformista o alguien que intenta mejorar la situación con respecto al actual establishment. En segundo lugar, su caso (el escándalo relacionado con la corrupción y la lujosa vida de su hijo no resultan demasiado impresionantes si los comparamos con los de otros burócratas chinos) ha ganado ciertas simpatías de las clases populares en China. Lo que el hizo en Chongqing (anticorrupción, luchar contra la mafia organizada, tratar de garantizar un estado del bienestar básico garantizando vivienda, educación y sanidad) ha hecho que gane apoyos de los residentes de Chongqing e incluso de gente de fuera. En tercer lugar está la actual crisis del régimen, que no puede gobernar fácilmente con sus métodos pasados, es otro de los elementos del liderazgo para buscar otra vía para resolver lo problemas de división de los líderes del partido.

Recientemente algunas activistas feministas fueron arrestadas tras realizar una serie de acciones. Por otro lado, fuera del país se está hablando de un documental enarbolado por Cui Jian donde se critica al Gobierno. ¿Cuál es tu opinión sobre estas formas de oposición?

Sí, el caso de las feministas y la película de Cui Jian han sido bastante famosos. En la República Popular China existe un fuerte movimiento pandemocrático/proliberal que está apoyado por la emergente clase capitalista y pequeño-burguesa, especialmente en las áreas urbanas. Ellos consideran que el principal problema de China es sólo la ausencia de democracia (hablamos de democracia en términos occidentales y más concretamente estadounidense). Hay algunos activistas famosos: Liu Xiaobo, Ai Weiwei, Xu Zhiyong y un largo etcétera, pero creo que esta visión es muy limitada, el mundo real tiene muchos problemas mucho más complicados, problemas económicos o los problemas sociales, los problemas de la gente corriente, de la mayoría social, y personalmente creo que por eso no obtendrán un gran apoyo popular. Creo que como socialistas deberíamos apoyar el trabajo democrático sobre todo tema social para los derechos de los trabajadores, las masas democráticas y la justicia social, pero combatir claramente a aquellos que ideológicamente ponen sus ilusiones en el mercado capitalista o los modelos occidentales democráticos. Aunque, claro, siempre apoyaremos los valores básicos de libertad de pensamiento y de asociación porque creemos que estos derechos son algo muy importante para la izquierda y para la organización en sí misma. Bajo esta condición, podríamos trabajar con algunos de estos “disidentes” en aspectos específicos.

Después de las reformas capitalistas en los ochenta y noventa tomadas por el PCCh, ¿hay alguna esperanza de que este partido siga una línea de izquierda?

No voy a clasificar todos los miembros del PCCh (unos 90 millones) como procapitalistas, pero sin duda la máxima dirección del partido está llevando a cabo políticas neoliberales y promercado desde hace décadas. Puede haber alguna diferencia en los niveles y contenidos de las políticas, pero están totalmente en contra de los trabajadores (la llamada clase dirigente según la actual Constitución) y de la sociedad en general. Por lo tanto, creo que las izquierdas en China no deberían poner una gran esperanza en la llamada “línea de izquierda” dentro del partido… Nosotros haremos todo lo posible por organizar y desarrollar por nuestra cuenta y sobre todo buscar un profundo arraigo con los trabajadores y los campesinos. Desgraciadamente, hasta ahora un gran número de izquierdistas (maoístas) en China han puesto la esperanza en la dirección del Partido para hacer una reforma hacia la izquierda. Tienen una ilusión realista, es decir, en que algunos de los dirigentes del Partido pueden girar bruscamente a la izquierda y China sería reconstruida como un país socialista, por lo que se afanaban en persuadir a las altas esferas del Partido. Pero la dirección del Partido no puede hacer eso, sobre todo cuando ellos y sus familias disfrutan personalmente del sistema actual.

Hoy, el Gobierno chino está hablando todo el tiempo sobre el concepto de “sueño chino”. ¿Qué es este sueño?

El término de “sueño chino” se refiere al “sueño americano” y no hay ninguna explicación específica, en realidad sólo una propaganda verbal. Aunque el Gobierno habla de que todo el mundo en China podría alcanzar su “sueño chino” si siguen a la orden delestablishment y creen en la lucha personal, de hecho no es más que un caramelo o, si lo prefieres, opio para engañar a la gente. No creo que el sueño de la gente normal pueda lograrse dentro del sistema ni que las políticas actuales puedan realizar todos sus sueños individuales.

Entonces, ¿hay alguna esperanza para la revolución en China?

Creo que siempre hay esperanza de la revolución en todas partes. Las revoluciones no se conspiran ni son golpes tomados por unas pocas élites o aventureros ambiciosos. Las revoluciones son ecos de las demandas de la gente, son la locomotora real para el desarrollo de la historia. China está llena de contradicciones de clase, de conflictos sociales, de desastres ambientales y brechas entre diferentes clases y capas sociales. China ha seguido un rápido ritmo de desarrollo económico durante más de 30 años, pero incluso el actual régimen ha admitido que no podía sostenerse por más tiempo. Cuando la crisis capitalista visite China, como en cada país capitalista, existirá una nueva situación objetiva para la preparación de la revolución. Y si la izquierda de hoy en China puede prepararse bien y honestamente, estudiar las tradiciones históricas y las lecciones de la vieja revolución comunista, una revolución socialista y proletaria es muy posible que se produzca. Estamos empezando nuestra larga marcha desde un pasado de colapso del movimiento socialista/comunista tradicional hacia un futuro brillante y prometedor para la clase obrera china e internacional.

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Esta entrada fue publicada en 24 junio, 2015 por en Derechos Humanos, Política y etiquetada con , , , .
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